Practicar la Magia Blanca en El Salvador: Dones, Facultades y Compromiso

Practicar la Magia Blanca

Practicar la Magia Blanca

La magia blanca es una forma de magia que busca el bien, la armonía y el equilibrio. La magia blanca se basa en el respeto a las leyes naturales y a la voluntad divina. La magia blanca se puede usar para sanar, bendecir, proteger o atraer lo positivo.

Para practicar la magia blanca en El Salvador, se necesita tener un don, unas facultades y una práctica. Estos son los tres requisitos fundamentales que te explicaremos a continuación.

El don de la magia blanca

El don de la magia blanca

El don de la magia blanca es la capacidad innata o adquirida de comunicarse con el mundo espiritual y de manipular las energías mágicas. El don de la magia blanca es un regalo que se recibe de Dios, de los ancestros o de los maestros espirituales.

No todas las personas tienen el don de la magia blanca. Algunas nacen con él, otras lo desarrollan a través de experiencias traumáticas o iniciáticas, y otras lo aprenden de otros practicantes o fuentes de conocimiento.

El don de la magia blanca se puede manifestar de diferentes maneras. Algunas personas tienen sueños premonitorios, otras tienen visiones o audiciones, otras tienen intuiciones o presentimientos, otras tienen sensaciones o percepciones.

El don de la magia blanca se puede potenciar o debilitar según el uso que se le dé. Si se usa para el bien y con respeto, se fortalece y se amplía. Si se usa para el mal o con abuso, se debilita y se reduce.

Las facultades de la magia blanca

Las facultades de la magia blanca

Las facultades de la magia blanca son las habilidades o destrezas que se adquieren o se perfeccionan mediante el estudio y la práctica. Las facultades de la magia blanca son el resultado del esfuerzo y la dedicación que se ponen en el aprendizaje y el dominio de la magia.

Las facultades de la magia blanca son variadas y dependen del tipo de magia que se quiera practicar. Algunas facultades son:

  • La concentración: Es la capacidad de enfocar la mente en un solo punto o en un solo objetivo.
  • La visualización: Es la capacidad de crear imágenes mentales claras y detalladas.
  • La meditación: Es la capacidad de calmar la mente y entrar en un estado de relajación profunda.
  • La invocación: Es la capacidad de llamar o atraer a los seres espirituales o a las fuerzas mágicas.
  • La evocación: Es la capacidad de ordenar o dirigir a los seres espirituales o a las fuerzas mágicas.
  • La proyección: Es la capacidad de enviar o recibir energía mágica a través del pensamiento, del gesto o del objeto.
  • La transmutación: Es la capacidad de cambiar o transformar la energía mágica según el propósito deseado.

La práctica de la magia blanca

La práctica de la magia blanca

La práctica de la magia blanca es la acción o el ejercicio que se realiza para aplicar el don y las facultades que se tienen. La práctica de la magia blanca es el medio o el fin que se busca al hacer magia.

La práctica de la magia blanca requiere tener unos elementos o unos instrumentos que faciliten o potencien el trabajo mágico. Algunos elementos son:

  • El altar: Es el lugar donde se realiza el ritual mágico. Debe estar limpio, ordenado y decorado con objetos simbólicos.
  • El círculo: Es el espacio donde se protege al practicante de las influencias externas. Debe estar trazado con sal, tiza o cuerda.
  • El libro: Es el registro donde se anotan los hechizos, los rituales y las experiencias mágicas. Debe estar escrito con tinta y pluma.
  • Los símbolos: Son los signos que representan a los dioses, a los espíritus, a los elementos o a las intenciones mágicas. Deben estar dibujados o grabados en papel, tela, metal o madera.
  • Los objetos: Son las cosas que se usan para hacer magia, como las velas, las piedras, las hierbas, los aceites, los inciensos, etc. Deben estar consagrados o bendecidos.

La práctica de la magia blanca también requiere tener unas normas o unos principios que orienten o regulen el comportamiento mágico. Algunas normas son:

  • La ética: Es el conjunto de valores y criterios que guían la acción mágica. Debe estar basada en el respeto, la responsabilidad y la bondad.
  • La ley: Es el conjunto de reglas y consecuencias que rigen la acción mágica. Debe estar acorde con la ley natural y la ley divina.
  • La fe: Es la confianza y la seguridad en el poder mágico y en su resultado. Debe estar sustentada en la experiencia, en la evidencia y en la razón.

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